domingo, 24 de febrero de 2013

Diferencias culturales ¿mejoran o perjudican?


La influencia de las diferencias culturales en nuestro trabajo asociado a las relaciones interpersonales puede ser un arma de doble filo, no tanto por sí sola, como la manera en que utilicemos esta herramienta.
Hay múltiples maneras de adaptarse a las personas de otras culturas, depende también de que tanto queramos involucrarnos para crear una buena relación interpersonal o simplemente mantener distancia y aportar únicamente lo necesario para el crecimiento del negocio comercial o el beneficio a mi empresa.
Podemos utilizar herramientas como colores y gestos para crear un contacto directo con la persona de otra cultura, o bien cuidar nuestro vocabulario de manera que no vayamos a ofender o generar conflictos, risas o desacuerdos que desvíen los motivos de la reunión o relación laboral.
Para lograr estos objetivos o utilizar estas herramientas debemos darnos a la tarea de investigar acerca de factores relevantes y puntos de vista específicos de cada cultura, de diferencias que podrían generar discordia, tomando en cuenta no solamente lo que podría ocasionar o fortalecer la relación sino tomando en consideración lo que podría romper de inmediato el contacto. En muchas culturales ciertas características, palabras o gestos son de gran importancia y un error podría conllevar a eventos desafortunados por motivos de poca importancia o falta de interés. El arte de presentar, 2012.
La información que podamos investigar de la cultura de nuestros compañeros de trabajo, personal de una empresa propia, persona a cargo o visitantes extranjeros puede ser determinante en la forma de concluir una conversación o relación laboral. De manera que es realmente necesario y primordial averiguar quizás no por medio de un estudio, simplemente preguntando a personas de esta cultura o con experiencias asociadas a la misma.
Las situaciones embarazosas pueden surgir fácilmente, por un simple descuido mínimo a la hora de expresión tanto oral, como física o escrita. Creo que en el caso de Costa Rica, la mayoría de los ticos en algún momento hemos  “metido las patas”, como diríamos popularmente, con algún vecino nicaragüense; los comentarios, burlas, chistes e imitaciones podrían ofender gravemente a una persona de esta nacionalidad. Debemos aprender a manejar nuestras palabras o conversaciones por cultura general y respeto.
Referencias

http://www.elartedepresentar.com/2012/11/tres-diferencias-culturales-a-tener-en-cuenta-cuando-haces-presentaciones-fuera-de-tu-pais/

domingo, 17 de febrero de 2013

De cada decisión... ¡Una consecuencia!


En la vida no todas las decisiones tienen la misma magnitud, o tendrán la misma secuela. Por lo general habrán decisiones más importantes que otras, y algunas causarán grandes cambios en nuestra vida, de manera que es relevante manejar la toma de decisiones con seriedad y de una manera estratégica.
Considero que he utilizado ambas técnicas a lo largo de mi vida; pero usualmente empleo el modelo racional. Me gusta analizar, consulta, prever, presupuestar y principalmente estar segura que la decisión electa vaya estrictamente asociada con la meta original y así asegurar la trayectoria para alcanzarla.
Los costos que generen nuestras decisiones deben de tener una explicación o un porque, igualmente la ganancia es lo primordial y no solo tomando en cuenta el dinero, la ganancia efectiva y prioritaria es el aprendizaje de cada decisión, que al manejar de una u otra forma la situación podamos obtener una ganancia que ocasione próximas ganancias en nuestra vida, tal y poco un proceso cíclico.
Claramente existirán decisiones no trascendentales como si un día me pongo un jeans negro o uno azul oscuro, pero cada decisión por más pequeña que parezca traerá consecuencias positivas o negativas de manera que debemos aprender a vivir con las decisiones que tomamos y siempre estar seguros del riesgo de cada camino a seguir.


sábado, 9 de febrero de 2013

¿Dos mentes piensan mejor que una?

Para iniciar esta publicación considero que es necesario aclarar que todos tenemos diferentes opiniones dependiendo de nuestras experiencias, nuestros principios y nuestra disposición.
Pero ¿Qué tanto pueden influir estas opiniones a la hora de la aplicación diaria?
El valor agregado del trabajo es para mí en lo personal sobresaliente, puesto que dos mentes piensan mejor que una, cuatro manos trabajan mejor que dos y como bien hemos estado aprendiendo las relaciones interpersonales son el proceso al éxito laboral.
Me di a la tarea de investigar acerca de la opinión de otras personas respecto al tema.
En el blog unaopiniondeentretantas.blogspot.com encontré la siguiente entrada:
Los de recursos humanos tratan de convencernos de que el futuro es el trabajo en equipo, que se diferencia del trabajo en grupo, en que el primero es un grupo de personas unidas y con el mismo objetivo. Para empezar, para formar un equipo en clase tendríamos que encontrar a otras personas que tengan el mismo objetivo de calificaciones, las mismas motivaciones y las mismas ganas de trabajar que nosotros, o sea imposible. Por lo que como mucho tendríamos un grupo y no un equipo. Una vez que formamos nuestro grupo y empezamos a trabajar nos damos cuenta de que no todos ponen el mismo interés ni las mismas ganas, con lo que al final acaban haciendo el trabajo uno o dos mientras el resto se entretiene leyendo lo que vamos escribiendo o, peor aún, viendo vídeos en Internet. Por consiguiente, tenemos trabajo en grupo de dos personas a las que se les suman unos cuantos parásitos que chupan la nota.
No considero esta persona este equivocada, creo que todos hemos lidiado con el holgazán, como bien lo decía en el libro. Lo que considero erróneo en esta publicación es generalizar respecto al trabajo en equipo, pues probablemente encontraremos compañeros que intenten quitarse el tiro como diríamos popularmente, pero no por esto debemos canalizar nuestras ideas por este rumbo. Además pienso que mucho depende de la manera en que demos seguimiento a esta actitud, pues por el contrario un buen trabajo en equipo lograría motivar a los que nos rodean logrando un buen conjunto final.
Mónica Jiménez  agregó al tema: “En mi opinión el trabajo en equipo no es una buena opción prefiero trabajar sola, debido a que uno no sabe el grado de responsabilidad de las otras personas, sin embargo en calidad, es más fácil cuando trabajamos en equipo.”
Concuerdo con respecto a la ignorancia de la responsabilidad a nuestro entorno, pero también opino algunas veces hay q tomar riesgos, analizando que las probabilidades de alcanzar el éxito y de fracasar están ligadas mas que a factores externos, a nuestra manera de actuar en cada situación determinada.
Emanuel Barrantes comentó: “Es importante el trabajo en equipo, ya que se obtienen diferentes opiniones, al haber más mentes trabajando y existir diferentes perspectivas, que en conjunto logran escoger la mejor opción.”
Me siento relacionada con esta opinión más que con las anteriores, como en todo, va a existir un lado bueno y un lado malo, pero está en nosotros aprender o valorar lo positivo que recibimos de las circunstancias, o percibir y alargar lo negativo de las mismas.
Al trabajar en conjunto con otras personas que tengan el mismo objetivo o propósito que nosotros, podemos instruirnos respecto a otros puntos de vista, podemos complementar nuestros conocimientos o ideales, podemos trabajar más rápidamente y alcanzar metas de forma proactiva por medio de nuestras relaciones interpersonales.


sábado, 2 de febrero de 2013

¿Cómo comunico una renuncia según mi tipo de personalidad?

Mi personalidad se caracteriza por ser proactiva, directa a la hora de comunicarme, decidida de mi punto de vista y suelo ser persuasiva a la hora de hablar; por esto, considero que al informar una renuncia lo haría de forma clara, sincera y argumentando la razón de mi partida. Probablamente por medio de una carta, ya que se me facilita la comunicación escrita, adicionandole a esto un buen diálogo de agradecimiento.
No debe ser fácil o agradable notificar una renuncia pero puede ser ameno y sin enojo si el mensaje es transmitido correctamente.